
Psilocybe cubensis
La especie más conocida. Crece en zonas tropicales y subtropicales, incluida Colombia, casi siempre sobre estiércol de ganado.
Qué son, cómo actúan en el cerebro, qué efectos producen, qué especies existen y qué está encontrando la investigación médica.
Contenido educativo para mayores de 18 años.
Lectura de 8 minutos

Se llaman psilocibios los hongos que producen psilocibina, un compuesto que altera la percepción, el ánimo y el pensamiento.
Hay más de 200 especies, la mayoría del género Psilocybe, y crecen en casi todos los continentes. En Mesoamérica se usaban en ceremonias desde mucho antes de la llegada de los españoles; los mexicas los llamaban teonanácatl. Occidente los conoció en 1957, cuando la revista Life publicó el relato de Gordon Wasson sobre una ceremonia mazateca en Oaxaca. Un año después, el químico suizo Albert Hofmann aisló la psilocibina en su laboratorio.
El hígado convierte la psilocibina en psilocina, una molécula muy parecida a la serotonina.
La psilocina se une a estos receptores de serotonina, muy abundantes en la corteza cerebral. De ahí vienen los cambios en la percepción y en el pensamiento.
En estudios de imágenes cerebrales, la actividad de la "red neuronal por defecto", ligada al pensamiento sobre uno mismo, baja, y aumenta la comunicación entre zonas que normalmente se hablan poco.
Los efectos cambian mucho de una persona a otra y dependen de la cantidad, la especie, el estado de ánimo y el lugar. Los investigadores lo llaman "set and setting".
Inquietud, náuseas leves, bostezos y cambios sutiles en colores y sonidos.
Alteraciones visuales, emociones fuertes y cambios en la noción del tiempo y de uno mismo.
Los efectos se van apagando. Es común sentir cansancio y querer hablar de la experiencia.
Hay más de 200 especies con psilocibina. Estas son las más conocidas.

La especie más conocida. Crece en zonas tropicales y subtropicales, incluida Colombia, casi siempre sobre estiércol de ganado.

Pequeño y de sombrero puntiagudo. Crece en praderas de Europa y Norteamérica.

La especie de las ceremonias mazatecas que estudiaron Wasson y Hofmann.

Crece sobre astillas de madera en zonas templadas.
Dentro del cubensis los cultivadores han seleccionado variedades con nombres propios. Estas son algunas de las más mencionadas:

Tallo muy grueso y sombrero pequeño que casi no se abre, de ahí su nombre. Produce muy pocas esporas y tiene fama de ser de las más potentes.

Versión sin pigmento de la variedad A+. Sus hongos son blancos o color crema en lugar de marrones.

Una mutación sin sombrero ni tallo: crece en masas onduladas que parecen un cerebro o un coral. No produce esporas, así que solo se reproduce por clonación.

Conocida porque se mancha de azul con facilidad al tocarla. El mismo nombre se usa para otra especie, Panaeolus cyanescens, lo que causa confusión.
Los nombres de variedades vienen de los cultivadores, no de una clasificación científica. Un estudio de 2025 encontró que un mismo nombre puede corresponder a genéticas distintas según quién lo venda, y que la concentración de psilocibina cambia mucho incluso entre hongos de la misma variedad.
Son dos formas de consumo muy distintas. La diferencia no es solo la cantidad: cambian el objetivo, la frecuencia y lo que dice la evidencia.
Cantidades tan pequeñas que no producen alteraciones visuales ni de conciencia, tomadas de forma repetida durante semanas. Quienes la practican buscan mejor ánimo, enfoque o creatividad en su día a día.
Una cantidad suficiente para producir todos los efectos psicodélicos, en una sesión aislada. Es lo que se usa en los ensayos clínicos, con preparación previa y acompañamiento profesional.
En una encuesta a más de 8.000 personas, quienes hacían microdosis reportaron menos ansiedad y depresión que quienes no. Al ser una encuesta, no puede separar el efecto de la sustancia del de otros factores.
191 personas siguieron su propia rutina de microdosis sin saber si tomaban la sustancia o un placebo. Ambos grupos mejoraron casi por igual en bienestar y ánimo, lo que apunta a que gran parte del efecto viene de la expectativa.
En 34 voluntarios, la microdosis de hongos secos no mostró diferencias frente al placebo en creatividad, atención ni bienestar.
La macrodosis es la que se estudia como posible terapia (ver la sección de estudios). En los ensayos, la intensidad de la experiencia se relacionó con mejores resultados, pero siempre con preparación, un lugar controlado y terapeutas presentes.
En los ensayos clínicos la psilocibina se da en laboratorio, en dosis medidas y con acompañamiento de terapeutas antes, durante y después. Los resultados no aplican al consumo por cuenta propia.
En un ensayo con 258 personas que no habían mejorado con otros tratamientos, una sola dosis de psilocibina con apoyo psicológico redujo más los síntomas de depresión que el placebo a las 6 semanas. Es el estudio más grande hasta ahora y la FDA de Estados Unidos aún no lo ha evaluado.
Con 233 personas, la dosis más alta redujo los síntomas frente a una dosis mínima a las 3 semanas. Algunos participantes de todos los grupos tuvieron pensamientos o conductas suicidas durante el estudio.
En 59 personas con depresión, la psilocibina no superó al escitalopram en la medida principal del estudio a las 6 semanas, aunque algunas medidas secundarias la favorecieron.
En 51 pacientes con cáncer, una sesión con psilocibina redujo la ansiedad y el ánimo bajo, y el efecto se mantuvo en la mayoría a los 6 meses.
En 95 personas con trastorno por consumo de alcohol, quienes recibieron psilocibina junto con psicoterapia tuvieron menos días de consumo excesivo durante 8 meses que el grupo placebo.
En resumen: los resultados son serios y van en aumento, pero siempre en contextos clínicos controlados. Australia permite desde 2023 que psiquiatras autorizados la prescriban para depresión resistente. En la mayoría de países, incluida Colombia, sigue siendo una sustancia de uso restringido a investigación.
La psilocibina tiene baja toxicidad física y no se considera adictiva. Sus riesgos son sobre todo psicológicos.
Antecedentes de psicosis o trastorno bipolar, propios o en la familia, aumentan el riesgo de una reacción grave.
Medicamentos: con litio se han reportado convulsiones, y los antidepresivos también interactúan.
Hongos silvestres: hay especies tóxicas muy parecidas.
Ante una reacción grave, llama al 123.
La psilocibina está en la Lista I del Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, la categoría más restringida.
Es una sustancia controlada. No está autorizada en alimentos ni suplementos, y el Invima ha emitido alertas sobre productos que dicen contenerla. Venderla es un delito.
Desde julio de 2023, psiquiatras autorizados pueden prescribirla para depresión resistente.
Prohibida a nivel federal. Oregón y Colorado permiten su uso en centros autorizados con supervisión.
Las leyes cambian con frecuencia. Esta información es general y no es asesoría legal.
No. Son hongos funcionales sin compuestos psicoactivos. No alteran la percepción y son legales como suplemento.
No se consideran adictivos y el cuerpo genera tolerancia rápido. Eso no los hace inofensivos: los riesgos están en la experiencia, las mezclas y el contexto.
No hay tratamientos autorizados con psilocibina en Colombia. Si tienes depresión u otro problema de salud mental, habla con un profesional de salud sobre las opciones disponibles.
Escribe a nuestro Whatsapp por información

The world is full of magic.
Melena de León y Reishi. Sin efectos psicoactivos, con pago contraentrega y envío a toda Colombia.
Melena de León ReishiContenido informativo y educativo. No promueve ni recomienda el consumo de sustancias controladas. No reemplaza la consulta médica ni la asesoría legal.